Wall Street apunta a una oleada de recompras de acciones este año ante el nuevo impuesto de Biden

Wall Street no solo está muy pendiente estos días de los datos de inflación o la tensión geopolítica en Taiwan. El mayor mercado bursátil del mundo también analiza el impacto que pueden tener las medidas fiscales que ha introducido el gobierno de Joe Biden en su Ley de Reducción de la Inflación, aprobada este domingo en el Senado y aún pendiente de su aprobación definitiva en el Congreso estadounidense.

La ley aspira a movilizar 430.000 millones de dólares (416.300 millones de euros) en una década para financiar las energías limpias y la sanidad y también incluye medidas recaudatorias que apuntan a una de las prácticas estrella de la Bolsa estadounidense, la recompra de acciones. Así, el texto establece una tasa del 1% sobre esas recompras y un tipo mínimo del 15% en el impuesto de sociedades para las compañías que declaren en sus cuentas un beneficio de más de 1.000 millones de dólares.

La nueva tasa sobre las recompras de acciones es una propuesta que los demócratas ya pusieron sobre la mesa hace meses y con la que han criticado una práctica que consideran que beneficia principalmente a los ejecutivos y grandes accionistas de las empresas y que desvía beneficios empresariales de la reinversión y la creación de riqueza de capital.

Las recompras de títulos son seña de identidad en la política de retribución al accionista de las grandes empresas estadounidenses, una práctica que se ha ido trasladando a Europa, donde ha cobrado más presencia tras la pandemia. El nuevo impuesto afecta por tanto a un elemento sensible de Wall Street, aunque apenas ha tenido impacto en las cotizaciones. De hecho, se prevé que el efecto de ese gravamen sea mínimo en el beneficio por acción de las cotizadas estadounidenses. La medida sí podría en cambio generar aún más recompras de acciones –ahora en máximos– antes de su entrada en vigor, ya en 2023.

Según cálculos de Citi, la tasa del 1% a las recompras de acciones podría restar tan solo el 0,35% a los beneficios del S&P el próximo año, mientras que el tipo mínimo del 15% en sociedades tendría un efecto igualmente mínimo, del 0,42% en los resultados del próximo año. Las medidas fiscales “no cambian nuestra visión del mercado bursátil”, donde los factores determinantes van a seguir siendo las decisiones de la Reserva Federal, la evolución de la inflación y la desaceleración de la economía.

En Goldman Sachs calculan que los dos impuestos reducirán en 2023 los beneficios por acción de las empresas del S&P 500 en alrededor de un 1,5%.

En opinión de Ben Laidler, estratega de mercados globales de la plataforma de inversión en multiactivos eToro, “un impuesto del 1% parece pequeño, pero empieza a restar importancia a un pilar clave de la renta variable estadounidense, especialmente durante la reciente volatilidad”. En los últimos doce meses las recompras de acciones han sumado cerca de un billón de dólares y están en niveles récord, lo que convierte a las empresas en el mayor comprador del mercado de valores, según señalan desde eToro.

El nuevo impuesto podría ahora acelerar las recompras en lo que queda de año, antes de su entrada en vigor. Y tiene también otra importante derivada para el accionista, la posibilidad de que cause un aumento del pago de dividendos, en detrimento de esas recompras. “Un aspecto positivo del impuesto sobre las recompras podría ser el de incentivar el pago de más dividendos”, señala Ben Laidler. En Citi también señalan que podrían darse casos de cambio desde una política de recompra de títulos a una de mayores dividendos.

Las recompras de acciones son especialmente intensas en las tecnológicas. Solo Apple compró más de 90.000 millones de dólares de sus propias acciones en el último año.

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