Planes de pensiones o fondos de inversión, ¿qué es mejor para la jubilación?

Las noticias que se suceden sobre el sistema de pensiones español tiñen el cielo de nubarrones negros. La ansiada paga para los jubilados baila al ritmo de los cambios previstos en la futura reforma del modelo de pensiones. Un panorama incierto que anima a los particulares a buscar un dinero extra, más allá de las prestaciones públicas, con el que asegurar sus ingresos en el momento del retiro.

Los planes de pensiones son uno de los productos más solicitados para planificar a largo plazo la jubilación. El patrimonio gestionado por este tipo de vehículo creció un 12,7% en junio respecto al mismo mes del año pasado. Un recorrido similar están siguiendo los fondos de inversión, que en el primer semestre de 2021 han visto crecer un 9,2% el patrimonio que tienen bajo gestión.

“Teniendo en cuenta nuestra pirámide demográfica y el elevado gasto del sistema público de pensiones, tenemos un sistema que está en creciente insuficiencia financiera”. “Por ello es fundamental ser conscientes de la importancia del ahorro y tener una planificación de inversiones que complemente nuestras retribuciones futuras”.

La elección de instrumentos financieros con los que invertir los ahorros resulta difícil teniendo en cuenta el rendimiento que acumulan los dos más habituales: los fondos de inversión mantuvieron en junio una rentabilidad media interanual por encima del 10%. También alcanzaron dobles dígitos los retornos de los planes de pensiones individuales, que rindieron un 11,4% interanual en junio.

Son instrumentos que tienen la virtud de poder combinarse para alcanzar las metas de jubilación: “los fondos y los planes son totalmente complementarios. Un fondo de inversión es una de las opciones donde poder destinar nuestro dinero para ir generando rentas que en el momento de nuestra jubilación nos permita tener una mejor calidad de vida, pudiendo disfrutar de una liquidez inmediata en caso de necesitarla. Por otro lado, los planes de pensiones son también un muy buen instrumento que permite poner nuestros ahorros a trabajar para que contribuyan de cara a nuestra jubilación, suponiendo también un ahorro fiscal cada año”.

Los planes de pensiones tienen una baza favorable para el inversor: el ahorro fiscal cosechado en el tiempo abre la puerta a invertir un capital mayor y beneficiarse de mayores retornos a largo plazo. “Sin olvidar que también son traspasables, sin impacto fiscal, y esto nos permite ir orientando nuestra inversión al tipo de producto que consideramos más adecuado en cada momento”.

Un asesor financiero, considera que los fondos son el producto más sencillo para el inversor. “Aglutinan la parte de la inversión que podemos destinar a cualquier objetivo vital, es útil para vehiculizar ese ahorro a largo plazo”, explica. A la hora de trazar la estrategia para invertir en productos para la jubilación, como un fondo de pensiones, apuesta por las sumas periódicas: “Al jubilarse los gastos siguen estando ahí. Lo que se pueda aportar, aunque sea poco, lo aprovecharía. Al principio con pequeñas aportaciones y luego, si se puede, aportaciones extraordinarias más grandes”.

Los asesores consideran que el inversor debe dar un paso más allá de la herramienta escogida para invertir en la jubilación. Se trata de elegir el tipo de activo adecuado hacia el que orientar el fondo o el plan de pensiones. “Consideramos que el mejor activo que permite mantener poder adquisitivo es la renta variable, donde las probabilidades de destruir riqueza en el largo plazo son muy bajas y sin embargo supone una buena oportunidad de generar buenas rentabilidades en ese mismo horizonte”.

Una de las mejores formas de invertir para la jubilación consiste en dejarse asesorar por expertos en finanzas, capaces de sacar el máximo provecho a nuestros ahorros.

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