Los ‘hedge funds’ bajistas aceleran su apuesta contra el dólar

El dólar está frenando su fortaleza frente al resto de divisas. La moneda estadounidense se vio fortalecida el año pasado por el giro en la política monetaria de la Fed y la escalada de los precios energéticos pero la divisa se está viendo frenada ante la expectativa de que el banco central el ritmo de subida de los tipos de interés.

La moneda estadounidense acumula un recorte del 8,6% frente a la cesta de principales divisas desde los máximos hace cuatro meses. La debilidad del dólar está permitiendo que el euro recupere posiciones. Así, la divisa europea se cruza en los 1,07 dólares, niveles no registrados desde junio del año pasado. Desde los mínimos marcados en septiembre, sube un 11,9% frente al dólar.

Los estrategas de ING apuntan que el euro podría poner rumbo a los máximos de mayo, cuando alcanzó los 1,0785 dólares. Más allá, apuntan que para poner rumbo a los 1,15 dólares se debe tener en cuenta «que una China reabierta competirá por los suministros globales de GNL (gas natural licuado). Esto significa que el tema de los altos precios del gas natural bien podría volver y afectar a la eurozona y al euro más adelante en el año».

En Morgan Stanley recomiendan, por su parte, una posición larga en euros frente al dólar, con un precio objetivo de 1,15 dólares. Más negativos se muestran en Bank of America, donde ven que el euro volverá a debilitarse a niveles de paridad frente al dólar a lo largo del primer trimestre, antes de rebotar y situarse en los 1,10 dólares a finales de año.

La divisa estadounidense ha ido poco a poco perdiendo poder a nivel internacional pero sigue siendo el rey indiscutible. Los últimos datos publicados por el Banco Internacional de Pagos (BIS por sus siglas en inglés) inciden en que aunque el dólar sigue sin tener rival en su papel internacional su preponderancia se ha ido reduciendo frente al resto de monedas.

En el caso del mercado global de divisas, el dólar sigue manteniendo casi la mitad de todo el mercado, mientras que el euro, la segunda moneda más negociada, tiene una participación de solo el 31%, por debajo de su máximo del 39% en 2010, apunta el BIS. Más allá, la divisa estadounidense sigue siendo la más popular a la hora de realizar pagos globales y es la moneda elegida en la mitad de los pagos del comercio mundial, aunque el porcentaje varía en función de las regiones.

Donde sí se ha ido reduciendo el paso del dólar es en las reservas oficiales de divisas. A cierre del segundo trimestre de 2022, los últimos datos disponibles, el dólar estadounidense representaba menos del 60 % de las reservas oficiales de divisas, una de las participaciones más bajas de los últimos 20 años, que se sitúa por debajo del 65% de media para este periodo de tiempo.

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