La reducción del balance de la Fed añade presión a Wall Street ante un mercado bajista

La Reserva Federal de Estados Unidos no quiere sustos en la retirada de estímulos económicos. En las actas de su última reunión, la mayoría de los funcionarios del Comité del Mercado Abierto (FOMC) reconocieron que sería apropiada alzas de medio punto en las próximas reuniones, en línea con lo señalado por su presidente Jerome Powell. En la pasada pasada cita la institución optó por elevar los tipos de interés en 50 puntos básicos, hasta situar la horquilla entre el 0,75% y el 1,25% para atajar una inflación que se sitúa en el 8,3% aunque con ello ralentice la economía.

La publicación de las actas de la última reunión de la Fed coinciden casi en el tiempo con la activación de la reducción del tamaño del balance de la institución (quantitative tightening, en la jerga financiera). Balance que en abril alcanzaba los 8,9 billones de dólares, lo que representa el 37% del PIB estadounidense, y que se ha duplicado en dos años por las inyecciones realizadas para impulsar la economía tras el estallido de la pandemia.

El plan, que arrancará el 1 de junio contempla una reducción a razón de 47.500 millones de dólares al mes, a través de vencimientos de 30.000 millones de dólares en bonos del Tesoro y el resto en vencimientos de activos respaldados por hipotecas (MBS, por sus siglas en inglés). Una cuantía que se elevará previsiblemente en septiembre, hasta unos 95.000 millones de dólares mensuales. No obstante como revelan las actas los miembros más apoyan la venta eventual de valores respaldos por hipotecas, una medida que de producirse se anunciaría con mucha antelación para evitar sustos.

Desde CaixaBank Research consideran que el proceso de retirada de estímulos por parte de la Fed podría implicar una subida adicional de los tipos de interés oficiales de 50 puntos básicos en 2023.

Los expertos de la entidad sostienen además que el llamado QT ejercerá una presión al alza en la rentabilidad de los bonos públicos y privados afectados por la decisión de la institución, dado que “verían caer su precio ante la mayor oferta neta”. Un impacto que desde CaixaBank Research creen que se dejará sentir en mayor medida en el tramo medio y largo de la curva, donde el banco central concentra las compras de bonos.

Paralelamente, la subida de las rentabilidades de la deuda estadounidense tensionarán a Wall Street, en un momento en el que la Bolsa estadounidense roza el mercado bajista, es decir, está cerca de caer un 20% desde sus últimos máximos.

Así, el Dow Jones acumula una caída superior al 13% desde el pasado 4 de enero, mientras que el S&P 500 cede un 1,5% desde sus últimos máximos y registra siete semanas consecutivas de caídas. Desde la firma de análisis creen que parte del ajuste que puede provocar la retirada de los estímulos en la Bolsa ya se habría producido, dado que se anunció en enero por parte de Jerome Powell, pero no descartan nuevos episodios de volatilidad a partir de la próxima semana.

Los expertos de CaixaBank Research creen además que tendrá impacto en la fortaleza del dólar frente al resto de divisas, en un momento en el que la moneda estadounidense acumula una revalorización en el año del 6,25% frente al euro.

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