La Fed y el BCE preparan alzas de medio punto con la inflación cerca de tocar techo

Los bancos centrales de las principales economías occidentales van a dar esta semana el último acelerón al alza de tipos con el que han marcado a fuego la economía y los mercados financieros en este 2022. El año será recordado de forma indiscutible como el tiempo en que tuvieron que pulverizar a toda velocidad años de tipos cero y estímulos monetarios ilimitados para intentar poner freno a una inflación galopante.

El alza de precios ya apuntaba maneras en 2021, cuando los banqueros centrales aún pensaban que era un fenómeno transitorio, pero se ha desbocado este año a niveles no vistos en cuatro décadas. Los fantasmas de la crisis energética de los años 70 han regresado en 2022 con la guerra de Ucrania.

La previsión generalizada de los expertos es que los aumentos de tipos de las reuniones de esta semana sean de medio punto. La Fed rebajaría el ritmo de subidas después de cuatro incrementos consecutivos de 75 puntos básicos, hasta dejar el precio del dinero en la horquilla entre el 4,25%-4,5%. La previsión es que el BCE los sitúe en el 2,5% –tras dos alzas consecutivas de 75 puntos básicos– y que el Banco de Inglaterra también afloje ligeramente el paso con una subida de medio punto, después de decidir en noviembre un aumento de 75 puntos básicos, el mayor en 33 años.

Sin embargo, más allá de la cuantía de las alzas de tipos (y sin que se descarte del todo un alza de 75 puntos básicos por parte del BCE), la gran incógnita está en cuál será la previsión que lancen los bancos centrales sobre la inflación 2023 y el diagnóstico de lo conseguido hasta ahora. Esto determinará el nivel final al que llegarán a subir los tipos y el tiempo en que habrá que soportar esos niveles, y su impacto inevitable sobre la economía, antes de vislumbrar una rebaja.

Epicentro en la Fed

La Fed, el banco central más poderoso del mundo, será el centro de atención. El consenso de mercado espera que Jerome Powell apunte tras su reunión del miércoles a un nivel máximo de tipos en el rango entre el 4,75% y el 5% en 2023, lo que implica otras dos subidas el próximo año, ya en una cuantía de cuarto de punto. La cuestión, según señala Hans-Jörg Naumer, director de mercados globales de Allianz Global Investors, “no es tanto si serán 75 o 50 puntos básicos, sino cuántas subidas de tipos más habrá y durante cuánto tiempo se mantendrá un elevado nivel de tipos oficiales”.

El dato de IPC en EE UU de noviembre que se conocerá este mismo martes dará una primera pista: se espera un alza interanual de los precios del 7,3%, frente al 7,7% de octubre, y también una ligera caída en la inflación subyacente, al 6,1% desde el 6,3%. El mantra de Powell seguirá siendo combatir la inflación y sus recientes discursos apuntan a una moderación de las alzas de tipos pero también a un precio del dinero más elevado durante más tiempo. “La Fed tiene la difícil tarea de llevar la economía hacia una desaceleración, entre otras cosas, para reforzar su credibilidad en la lucha contra la inflación”, añade Naumer.

El horizonte de tipos que dibuje Powell el miércoles será clave por tanto para vislumbrar si la rebaja podría llegar a finales de 2023, un escenario que el consenso de analistas ahora descarta pero en el que sí confía buena parte del mercado. “El principal riesgo de mercado es que las reuniones de política monetaria resulten algo más agresivas de lo que en estos momentos se descuenta”, advierten en Macroyield.

Los bancos centrales no han dudado en sacrificar el crecimiento en su combate con la inflación y las radicales alzas de tipos de interés de este año han asentado un entorno de desaceleración económica que amenaza con recesión el próximo año. El BCE actualizará en su reunión del jueves sus previsiones de crecimiento e inflación y se espera que confirme un escenario de recesión técnica en la zona euro para 2023.

Con el alza de tipos de medio punto que analistas e inversores descuentan para el jueves, el precio del dinero en la zona euro ya se habría situado en territorio neutral –sin estimular ni constreñir la economía–, con la tasa de depósito en el 2%. Pero el BCE está dispuesto a una política de tipos aún más restrictiva, que deberá combinar con la reducción de su balance, que se espera para 2023. El mercado augura otras dos alzas de tipos, ya de 25 puntos básicos, en la zona euro el próximo año.

 

PRINCIPIO DEL FIN DE LAS COMPRAS DE DEUDA DEL BCE

Hoja de ruta. El BCE dará el jueves una primera indicación, de la que no se espera mucho detalle en todo caso, sobre cómo abordará la reducción de su balance. Es decir, cuándo y en qué magnitud comenzará a reducir la cartera de bonos de su programa APP, iniciado en 2014. Los expertos no esperan una venta directa de deuda, sino simplemente que el BCE deje de reinvertir la deuda que vence. “No nos sorprendería ver un inicio de la reducción del balance más pronto a cambio de una menor subida de los tipos de interés, de 50 puntos básicos en lugar de 75”, señalan desde Intesa Sanpaolo.

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