La Fed vuelve a subir tipos de interés: ¿cómo afecta a inversores y ahorradores?

La Reserva Federal volvió ayer a subir los tipos a razón de 75 puntos básicos. Una decisión que eleva las tasas hasta la banda entre el 3,75% y el 4% y que ejerce de efecto arrastre en los tipos de interés del resto de principales bancos centrales y en el fortalecimiento del dólar frente al resto de divisas, más allá de impactar en las valoraciones de los activos y en las hipotecas y créditos a los que tienen que hacer frente los estadounidenses.

La institución dirigida por Jerome Powell tomó el timón de la lucha contra la inflación allá por el mes de marzo, al elevar 25 puntos básicos el precio del dinero en la primera subida de los tipos desde 2018. La decisión fue seguida por el resto de bancos centrales a medida que fueron endureciendo su mensajes sobre la inflación y se esfumaba su teoría de que se trataba de un fenómeno transitorio provocado por la reapertura económica tras la pandemia, para convertirse en una batalla sin cuartel contra el alza de los precios aunque esto implique «dolor» para ciudadanos y empresas, según reconoció Powell en la conferencia de Jackson Hole de agosto.

Así, el BCE sitúa ya los tipos en el 2%, tras dos alzas consecutivas de 75 puntos básicos, y el Banco de Inglaterra (que se reúne hoy) los tiene en el 2,25%. La excepción es el Banco de Japón, que rechaza por ahora elevar sus tasas rectoras.

A tipos de interés más altos en EEUU, mayor fortaleza del dólar frente al resto de principales divisas. La moneda estadounidense se está viendo fortalecida por la política de la Fed. El euro se debilita un 12,9% frente al dólar en lo que va de año (la debilidad del euro no es objetivo prioritario para el BCE cómo si lo es la contención de los precios), caída que alcanza el 15% en el caso de la libra y el 21,8% para el yen japonés.

La fortaleza del dólar está teniendo además un impacto en la valoración de las empresas. Las compañías estadounidenses ven cómo se reduce el valor relativo de sus ingresos cuando convierten la facturación obtenida en divisa extranjera a dólares. Una situación no menor si se tiene en cuenta que las empresas del S&P 500 obtienen, de media, el 40% de sus ingresos y beneficios de fuera de EE UU. Por contra, las compañías no estadounidenses se ven beneficiadas por los ingresos generados allí.

Esa caída en la valoración de las empresas puede ser interpretada, por otra parte, como un catalizador para los cazadores de gangas en el momento en el que se despierte el mercado de operaciones corporativas de su letargo.

 

Impacto en EEUU

La subida de la inflación y la escalada de los tipos de interés ejecutada por la Fed para contrarrestarla tiene además un claro impacto en las hipotecas estadounidenses. El tipo de interés de las hipotecas a 30 años ha superado por primera vez el 7%, nivel no visto desde 2002. Según datos del gigante financiero Freddie Mac y la Asociación de Banqueros Hipotecarios la tasa, esta tasa, que se situaba en el 3,14% hace solo un año, está provocando un frenazo en el mercado inmobiliario del país.

Más allá, la ralentización de la economía de

EEUU ha provocado el desplome de la tasa de ahorro de las familias hasta el 3,1% (en agosto de 2005 llegó a situarse en el 2,5%). Una tasa que con el cerrojazo derivado de la pandemia y los cheques de emergencia repartidos por la Administración estadounidense llegó a dispararse hasta el 33,8% en abril de 2020.

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