La banca engorda su cartera de deuda al mayor ritmo desde 2011 y prevé más compras

Hay que remontarse a los oscuros años de la crisis de deuda de la zona euro para ver un interés similar de la banca española por los bonos soberanos. En este 2022 las entidades financieras han engordado su cartera de bonos al mayor ritmo desde 2011, y aunque lo adquirido aquel año marcó un hito difícil de superar en intensidad y volumen de compras, lo sucedido en este ejercicio muestra el renovado interés de la banca por los bonos soberanos.

Las razones son varias, con la gran diferencia de que en esta ocasión la banca no soporta la presión de tener que sacar adelante las emisiones del Tesoro. El apetito de los inversores es generalizado ante el alza de rentabilidades de los bonos soberanos, y para la banca, la tenencia de deuda tiene el beneficio de contribuir aún más a elevar los ingresos en el margen de intermediación gracias al pago de cupón de esos títulos. Una ventaja añadida para el negocio a la que ya suponen los mayores márgenes en los créditos que está trayendo la subida de tipos de interés y en especial del euríbor.

Los bancos españoles poseen un volumen de deuda soberana de 166.324 millones de euros, el nivel más elevado desde 2016, según los últimos datos del Tesoro, del mes de septiembre. La cuantía supone un aumento en lo que va de año de 26.217 millones, el 18,7% más. A falta aún de un trimestre para cerrar el ejercicio, supera el incremento de 2014, cuando el sector aprovechó la liquidez que le concedió a manos llenas el BCE para obtener beneficios con la compra de deuda. La tenencia de deuda soberana comenzó a menguar a partir de ese año, pero empezó a reactivarse en 2020, en una tendencia que se ha consolidado este año y prevé continuar en 2023.

Según señala Elena Iparraguirre, analista de banca de S&P, “los bancos españoles van a seguir aprovechando el aumento en las rentabilidades de los bonos y continuarán elevando su cartera hasta que lleguen las primeras señales del BCE de bajadas de tipos”.

Santander ve la ocasión para engrosar su cartera desde “una baja exposición actual”

El aumento de sus compras va a coincidir con el repliegue del BCE en 2023, que irá dejando de reinvertir la deuda en balance. Y si bien no se prevé que la banca recoja por completo el testigo del BCE como comprador de bonos soberanos –el banco central posee el 33,8% de la deuda emitida, frente al 13,5% del sector–, sí se espera que amplíe sus carteras. “Hasta ahora el sector había reinvertido parte de su cartera de bonos y han pasado a reinvertirlas al 100%. La tendencia es engordar las carteras de deuda soberana. CaixaBank y Sabadell habían vendido mucho con anterioridad”, indica Nuria Álvarez, analista de banca de Renta 4.

La tenencia de deuda en cartera tiene evidentes ventajas en el momento actual por el incremento de tipos, si bien las entidades también deben cubrirse por la caída de precios, con el consiguiente coste de capital. Sin embargo, según explica Citi, los bancos domésticos españoles ya han estado reclasificando como a coste amortizado la mayor parte de su cartera de renta fija, un 84% del total a cierre del tercer trimestre.

En su presentación de resultados a septiembre, Banco Santander sostuvo que el momento actual “es una oportunidad para reconstruir su cartera de deuda desde su baja exposición actual”, por 104.000 millones de euros. Y de hacerlo en especial con bonos de la zona euro, que ahora representan solo el 20% de esa cartera.

La cartera de deuda soberana de CaixaBank ha crecido en 16.100 millones en un año

En CaixaBank reconocen una mayor aportación de la cartera de renta fija al margen de intermediación del tercer trimestre. En parte por el aumento del volumen de esa cartera y también por el incremento del tipo medio de esos bonos, y “a pesar del impacto desfavorable propio de la puesta en valor de mercado de la cartera integrada de Bankia”, según cuenta la entidad. La cartera de deuda soberana de CaixaBank ha crecido desde los 56.400 millones de euros de septiembre de 2021 a los 72.500 millones de un año después –de los que 50.800 millones son bonos soberanos españoles–, según datos recogidos por Citi, que señala además que el plazo de vencimiento medio de la cartera es de 4,9 años.

En Santander España, la cartera de renta fija se ha duplicado con creces en 2022, hasta los 33.000 millones de euros a septiembre desde los 15.000 millones de cierre del pasado año.

En Sabadell, la cartera de renta fija del grupo ha aumentado desde los 21.400 millones de euros de septiembre de 2021 a los 26.200 millones de septiembre de este año, de los que 16.700 millones son bonos españoles.

La contribución de la cartera de renta fija es uno de los factores que ha permitido a Sabadell elevar su previsión para el margen de intereses este año, junto al alza del euríbor y un ligero aumento de los créditos. El plazo medio de vencimiento de la cartera de deuda del banco supera los siete años. La duración de la de Bankinter es incluso superior a la del Tesoro español, de 8,5 años, señalan desde Citi. El banco estadounidense afirma que la banca española tiene margen para reforzar su cartera de deuda aunque a medio plazo, una vez exprimidas las subidas de tipos, su previsión es que se estabilice.

MÁS INGRESOS CUANDO HAYA PASADO EL EFECTO DEL EURÍBOR

El año 2014 marcó el punto álgido de la tenencia de deuda soberana española por parte de la banca, con un volumen récord de 224.455 millones de euros. En Citi calculan que reconstruir la cartera de deuda, con bonos soberanos a 10 años, hasta los niveles de aquel ejercicio permitiría un aumento del 2% en el margen de intermediación del sector que estima para 2024, cuando el efecto de la repreciación al alza por el euríbor de la cartera de crédito ya habría remitido. Las entidades más beneficiadas serían Unicaja y CaixaBank.

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