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El precio del bitcoin se desinfla

El inicio de 2024 no podía ser más halagüeño para los inversores en bitcoin: la principal criptomoneda acumulaba un alza del 160% en solo doce meses y el mercado se mostraba optimista de continuar con esta tendencia. La decisión de la Comisión de Bolsa y Valores estadounidense (SEC), solo diez días después del comienzo del año, de aprobar 11 fondos cotizados (ETF) de bitcoin daba rienda suelta a la ilusión, con análisis que anticipaban escenarios donde el principal criptoactivo podría quintuplicar su cotización en menos de doce meses. Sin embargo, nada de esto sucedió: la moneda digital se dejo un 9% en los primeros diez días tras el anuncio y lucha por mantenerse por encima de los 40.000 dólares desde ese momento.

“Estamos viviendo algunas fluctuaciones de precios derivadas de cómo el sector va digiriendo la aprobación”, reconoce la responsable del exchange Bitpanda en España. “No creo que su efecto vaya más allá”, considera Fernández, aunque evita estimaciones a futuro.

La primera alarma llegó minutos después del comunicado de la SEC. A diferencia de lo previsto, la cotización marcó de forma inmediata números rojos, dejándose un 1% en las primeras horas después de conocerse que 10 de los 11 fondos comenzarían a operar. Desde allí, el bitcóin perdió terreno: retrocedió desde los 47.000 dólares, su máximo anual, hasta estar a punto de perder los 39.000 dólares.

“Nadie sabe cuál es el motivo de esta volatilidad, todavía el volumen transaccional de cripto es manipulable por una gran operación”, resalta el director de la plataforma española Criptan. Desde el exchange, participado desde 2021 a través de su sociedad de inversión Angels Capital, destacan que el “sentimiento de miedo” no es fuerte en el sector, pero resaltan que, una vez que aparece, “todo el mundo se contagia”.

Pese a la incertidumbre, Soriano coincide con el resto de analistas en las principales variables que alteran al mercado. Por un lado, el fantasma del fraude de FTX sigue presente, pero de una manera insospechada: los responsables de la bancarrota de esta plataforma habrían liquidado al menos 1.000 millones de dólares que acumulaban en Grayscale Bitcoin Trust (GBTC), un fideicomiso lanzado en 2015, que se convirtió en un fondo cotizado en Bolsa a principios de año. Un informe del Deutsche Bank señala que al menos 2.800 millones de dólares habrían salido de este vehículo de inversión, ya sea a otros ETFs como a otras alternativas.

Esto no significa que los fondos cotizados sean un fiasco. El mismo Deutsche Bank señala que, pese a las salidas del GBTC, el flujo neto total en los fondos cotizados de bitcoin alcanzó los 1.200 millones de dólares en sus primeros seis días de operación, con un volumen total de operaciones de cerca de 7.000 millones de dólares e ingresos de capitales por 4.000 millones. El banco alemán destaca que fueron los inversores minoristas los principales interesados en los fondos cotizados y no los grandes jugadores institucionales, como esperaba buena parte del mercado.

Los analistas de JP Morgan califican a estas entradas de capitales como “decepcionantes” frente a las “elevadas expectativas” que se mantenían las semanas previas a la aprobación de los ETF. Una mirada más optimista, como la de Bloomberg Intelligence, señala que en 2023 se lanzaron más de 500 fondos cotizados y que, en conjunto, apenas alcanzaron un volumen de 450 millones de dólares durante todo el año.

Por otro lado, apuntan a los efectos previos al próximo halving, previsto para abril de este año. Este es un evento que reduce a la mitad la recompensa que reciben los mineros de bitcoin por validar transacciones en la blockchain, diseñado y programado para controlar la inflación y simular la escasez. “Los mineros tienen que prepararse con nueva tecnología, por lo que están vendiendo monedas para adquirir más poder computacional”, apunta este experto.

¿Qué puede pasar?

El pinchazo de las expectativas de un gran alza en el precio del bitcoin parece haber llevado a algunos, especialmente a los inversores minoristas, a temer lo peor. Una encuesta realizada por el Deutsche Bank señala que un tercio de los encuestados, 2.000 clientes minoristas en Estados Unidos, Reino Unido y Europa, esperan que la cotización se hunda este año hasta los 20.000 dólares, la mitad del valor actual. Los analistas resaltan que el furor de los nuevos fondos no hace olvidar otros hechos recientes, como el fraude ejecutado por Sam Banman-Fried o el colapso de TerraLuna.

La gran incógnita es si, por el contrario, los grandes inversores, la banca y los fondos de inversión deciden entrar de manera masiva al mundo bitcoin a través de los fondos cotizados. Si se produjera un cambio en ese sentido, indican los expertos, el mercado no tardaría en reaccionar con un rápido alza. Por lo pronto, bancos como UBS y Citigroup comunicaron en los últimos días que facilitarían a ciertos “clientes institucionales seleccionados” las operaciones con este tipo de vehículos de inversión.

A esto hay que sumar el comportamiento de las grandes gestoras que administran los ETF. El gigante estadounidense BlackRock ya ha conseguido su gran objetivo: posicionarse por encima de todos sus rivales, gracias a la fortaleza de su línea de fondos iShares y la reducción de sus comisiones previo al lanzamiento oficial. Así, la firma de gestión de activos agregó durante la primera semana 16.362 bitcoins, mientras que el fondo administrado por Fidelity se posiciona como su gran rival. En total, ambas fondos administran monedas digitales con un valor superior a los 2.000 millones de dólares.

Más allá de los movimientos propios del sector privado, los inversores miran también señales de cambio en la política monetaria estadounidense. El optimismo a finales del año pasado a favor de una rápida bajada en los tipos de interés de la Reserva Federal es cada vez menor. Sin embargo, la Fed rebajó rápidamente la euforia y sigue considerando apropiado que el precio del dinero se mantenga en una postura restrictiva durante más tiempo. Es más, la entidad ha confirmado el 31 de enero que no bajará las tasas hasta que la inflación no llegue al 2%.

A esto hay que sumar el accionar de la propia SEC. El regulador reitera constantemente que la aprobación de los fondos cotizados no debe interpretarse como un cambio en el sentimiento de Washington hacia las criptomonedas. La SEC ha tomado el último año una estrategia reactiva con el sector, con fuertes multas y sanciones, que incluso hicieron tambalear a Binance, la mayor plataforma de compra y ventas de activos digitales.

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Capafons & Cia. S.L.