El fondo KKR firma la compra de IVI por 3.000 millones tras once meses de espera

KKR es ya el nuevo dueño de IVI. El fondo estadounidense ha firmado esta misma semana la adquisición de la compañía española, líder mundial en tratamientos de infertilidad, once meses después de que se anunciase la transacción, según indican fuentes financieras. El gigante del capital riesgo se ha comprometido a pagar 3.000 millones de euros.

KKR se impuso en el mes de febrero del año pasado en una apretada puja por IVI-RMA. El fondo puso sobre la mesa 3.000 millones de euros y desbancó a los otros fondos finalistas, Cinven, que iba en alianza con el estadounidense Amulet Capital, y Nordic Cap. Pero en la subasta, que organizó Morgan Stanley, participaron un nutrido grupo de los mayores private equities que operan en España, como Carlyle, CVC, Permira o PAI.

La valoración de IVI se ha ido calentando de una manera extraordinaria en los últimos tiempos. En 2018 la compañía ya exploró la venta de una participación minoritaria en 2018, como paso previo a una salida a Bolsa, con una valoración de poco más de 1.000 millones. En ese momento el plan se frustró por las divergencias entre los accionistas, que lo retomaron a finales de este año. El precio ofertado finalmente por KKR es el triple que el inicial, prueba del apetito de los fondos por la compañía.

Esto ocurrió cuando los misiles aún no sobrevolaban Kiev, los tipos estaban a cero y el mercado de fusiones y adquisiciones aún funcionaba a pleno rendimiento. KKR pactó con la banca un crédito de 800 millones para financiar la adquisición, que las entidades colocarían después entre inversores institucionales. Bank of America, Morgan Stanley, Credit Suisse y Deutsche Bank han sido los que han coordinado la transacción.

Desde entonces, los mercados de financiación se han cerrado a cal y canto. Los bancos que han comprometido deuda para financiar transacciones solo han podido colocarla con pérdidas. En el caso de la de IVI, el montante de la deuda pactada es muy inferior a lo habitual en las operaciones de capital riesgo, que suelen financiar con deuda el 50% de la transacción. Además, KKR contó con la posibilidad de firmar estos créditos con fondos en lugar de con bancos y manejó varias propuestas que ahora podría reactivar. Por ello, el mercado no considera que KKR vaya a tener problemas en obtener este pasivo, si bien los mercados se han dado la vuelta en los últimos meses.

Según sus últimas cuentas anuales, de 2020, la compañía cuenta con una deuda financiera bruta por 121 millones. En 2021, antes de activar la venta de la compañía, IVI firmó un nuevo crédito con la banca por importe de 68 millones más.

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