El 72% de las salidas a Bolsa de los últimos 10 años pierde dinero.

La decisión de las empresas de salir a Bolsa no es baladí y más en España, donde prima la tradición de obtener financiación bancaria frente a la captación de liquidez en el mercado, bien a través del mercado de deuda o de acciones, a pesar de los esfuerzos que vienen realizando Gobierno, CNMV y BME. Algunas de las empresas que buscan cotizar en el parqué aspiran a poner en valor sus proyectos, y optan por colocar una parte del capital en Bolsa, mientras que otras aspiran a captar financiación para ejecutar sus planes de negocio. Objetivos ambos que, eso sí, no garantizan que los inversores que acudan a una oferta pública de venta (OPV) logren sacar rendimiento a lo invertido.

De entre las 25 empresas que han debutado en el parqué español en los últimos 10 años –excluidos los valores que han dejado de cotizar–, solo siete: Cellnex, Aena, Acciona Energía, Coca-Cola EP, Global Dominion, Endesa y Merlin registran una rentabilidad positiva desde su estreno, y más en concreto, desde el precio que marcaron para su salida a Bolsa.

Para un inversor institucional que adquiriera títulos de Cellnex en la salida a Bolsa de la empresa en mayo de 2015 (la operación careció de tramo para los inversores minoristas) la jugada ha sido maestra. La empresa de torres de telefonía se dispara un 211% desde su debut. Revalorización que se ha visto frenada este año, puesto que el valor corrige un 14,8% tras anotarse un 12,6% en 2021 y un 37,5% y 94,9% en los dos años anteriores.

En segunda posición, pero muy por detrás, se sitúa Aena. El gestor de los aeropuertos españoles debutó en Bolsa en febrero de 2015 y desde entonces acumula una subida del 112%. En este caso su colocación sí que contó con un tramo dirigido especialmente a los pequeños inversores, de un 15% del total.

Tras ellos, Acciona Energía, uno de los últimos estrenos en la Bolsa española, avanza un 59,9% desde que comenzara a cotizar en julio de 2021. La socimi Merlin, por su parte, entra en el grupo de estrenos en Bolsa rentables por la mínima, al lograr sumar un 4,7%.

Por contra, Talgo, Prosegur Cash y Naturhouse son los estrenos estrellados de los últimos diez años según la actual cotización. El fabricante de trenes pierde 65,8% desde 2015.

Por la mínima cae OPDE del precio al que debutó hace dos semanas escasas y sitúa su cotización en los 4.74 euros por título, por debajo de los 4,75 fijados en su estreno. En este caso, el supervisor del mercado español, la CNMV, alertó a los pequeños inversores que pudieran estar interesados en acudir al estreno de OPDE que atendieran cuidadosamente a los riesgos reflejados en el folleto de la colocación de la firma de energías renovables. El debut de OPDE era el primero desde 2015 con un tramo dirigido el inversor retail y el organismo presidido por Rodrigo Buenaventura optó por pecar de exceso de prudencia.

Cierto es que los tramos minoristas en las salidas a Bolsa son una rara avis desde hace años. Desde 2010 tan solo se han producido cinco estrenos con un apartado específico para el inversor retail: Aena, Bankia (fusionada con CaixaBank), Banca Cívica (cotizó desde 2011 a 2012, cuando fue integrada en CaixaBank), la filial de energías limpias de Enel, Enel Green Power (que se estrenó en 2010 y fue excluida en 2016), y OPDE.

«Acertar con el timing para sacar una compañía a Bolsa es complicado», reconoce Juan José Ferndández-Figares, director del departamento de análisis de Link Securities. El experto comenta que «luego si a largo plazo las OPV van mejor o peor depende de muchas cosas: ciclo económico; cómo afecta este a su sector de actividad; éxito de la gestión de la compañía, que nunca está asegurado; comportamiento general del mercado de valores…».

SEQUÍA EN EL MERCADO ANTE LA FALTA DE VISIBILIDAD

Operaciones congeladas. Con la ralentización económica en marcha a nivel global, los precios de la energía disparados, problemas en las cadenas de suministro, una inflación galopante y los bancos centrales en plena subida de tipos para contener la inflación, desde KPMG reconocen que “la falta de visibilidad hace muy difícil a los inversores ver hacia dónde van las empresas y reducen las valoraciones de las compañías.” Una situación a la que se suma la pérdida de atractivo para las empresas.

Mercado español. Más allá de la sequía imperante en el mercado de salidas a Bolsa a nivel global, en el caso español llueve sobre mojado. “Los niveles de actividad en salidas a Bolsa son bajos, pero en los últimos años no hemos tenido nunca un mercado de OPV activo”, comentan fuentes de KPMG, que apuntan al estreno de Acciona Energía hace poco más de un año como el único debut de relevancia en el mercado patrio.

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