Buffett se queda solo con su apuesta

Warren Buffett frente al resto de gestores

El Oráculo de Omaha, Warren Buffett, no se apresura a realizar nuevas inversiones y en los últimos años ha incrementado significativamente la liquidez en la cartera de Berkshire Hathaway. Tanto es así que no se descarta que esta pueda alcanzar los 200 millones de dólares (unos 185.000 millones de euros) durante este trimestre. “Nos encantaría gastar [el efectivo], pero no lo haremos a menos que consideremos que es una inversión de muy bajo riesgo y con gran potencial de ganancia”, afirmó en la última junta de accionistas.

Contrariamente, los gestores de fondos no están siguiendo la máxima de “el dinero es el rey” (cash is king, en inglés). Según la última encuesta de Bank of America, han reducido la liquidez en los activos gestionados al 4%, el nivel más bajo desde junio de 2021 y cercano a los mínimos de los últimos 20 años. En Europa, la situación es aún más pronunciada: la liquidez ha bajado al 3,2%, mínimos desde 2021, por debajo del 3,4% del mes anterior.

El fundador de Nexstep Finance, sugiere que Buffett puede permitirse esta estrategia “porque solo responde ante sí mismo, mientras que otros gestores no se atreven debido a la falta de gestión activa en la mayoría de los fondos, que solo intentan replicar su índice de referencia”. El especialista en inversiones de Mirabaud WM, justifica la decisión de Buffett por la evolución de la rentabilidad de la deuda estadounidense. Berkshire Hathaway tenía 153.000 millones de dólares en letras del Tesoro, 86.000 millones más que en marzo de 2022 (67.000 millones). En total, el efectivo y equivalentes de efectivo ascendieron a 189.000 millones de dólares, un aumento de 21.000 millones en tres meses. Éste, señala que “las letras del Tesoro están ahora de moda en Berkshire Hathaway y Buffett ha decidido que son un buen negocio, preferible a las acciones a los precios actuales”.

Con la rentabilidad del bono estadounidense a dos años en el 4,8%, Berkshire Hathaway ha logrado unos ingresos trimestrales de aproximadamente 2.300 millones por un activo sin riesgo. Sin embargo, JP Morgan recuerda que “una de las partes más difíciles de invertir es no dejar que el corazón domine a la cabeza en tiempos de incertidumbre. Las altas tasas de interés a corto plazo están exacerbando el deseo natural de acumular dinero en efectivo. Los inversores deberían luchar contra esta tentación”.

Éste añade que Buffett podría estar acumulando liquidez para adquirir posteriormente algún objetivo concreto en Bolsa. El socio fundador de Olea Gestión, recuerda que “las oportunidades de inversión para un inversor del tamaño de Berkshire Hathaway, que además busca participaciones relevantes, escasean. Cuando los mercados están en un momento favorable, respaldados por la economía, los precios de las acciones tienden a estar muy cercanos a su valor razonable, por lo que los inversores tienden a aprovechar momentos de incertidumbre y volatilidad para entrar en las compañías”.

La asesora del fondo Alhaja de Renta 4, señala que “si estás invertido en activos que te convencen a largo plazo, no tienes por qué hacer liquidez. Si vendes, es porque la inversión ha llegado a su límite, y es el momento de ver si existen oportunidades”. Si no las hay, comenta, “es más fácil vender que comprar”.

Mirabaud compara la rentabilidad de una cartera clásica 60/40 (60% renta variable y 40% renta fija) con una cartera 60/30/10 (60% renta variable, 30% bonos y 10% liquidez). En los últimos diez años, el retorno anualizado de ambas ha sido ligeramente superior en la cartera con liquidez: 7,88% frente al 7,86%. En los últimos 20 años, la ventaja ha sido para la cartera más clásica: 7,44% frente al 7,27%. Desde 1983, una inversión de 10.000 euros en la cartera 60/40 habría crecido hasta 400.146 dólares, frente a 357.731 dólares de la cartera con liquidez.

“La crisis del Covid desmanteló muchas certezas, especialmente la de que la liquidez no tiene valor. Sin embargo, a medida que la política monetaria y la economía se normalicen, este activo perderá atractivo”.

El optimismo de los gestores se dispara a máximos de noviembre de 2021

La última encuesta de Bank of America muestra que el optimismo de los gestores está en máximos desde 2021, aunque empieza a diluirse. Este optimismo se debe más a la expectativa de una bajada de tipos: el 82% de los inversores cree que la Reserva Federal de EE.UU. comenzará a reducir los tipos en la segunda mitad del año, más que al crecimiento del beneficio por acción de las compañías.

La asignación de los gestores a la renta variable es la más alta desde enero de 2022, aunque señalan que los activos de riesgo son vulnerables a una posible estanflación. Los gestores europeos consultados destacan la mejora de la expectativa económica para los próximos 12 meses: el 61% cree que la economía europea mejorará, el porcentaje más alto desde julio de 2021. Además, el 78% de los encuestados cree que la Bolsa europea seguirá al alza a corto plazo.

13e024f8b10199f58e47f596e2b28d99?s=300&d=mm&r=g - Buffett se queda solo con su apuesta
Capafons & Cia. S.L.